Federico, comediante invitado en Hora de Reír, relata su experiencia de vivir solo en un monoambiente pequeño, destacando ventajas como no pagar moteles y cumplir fantasías sexuales en toda la casa.
Explica cómo su novia se instaló los fines de semana, obligándolo a limpiar por una cucaracha, enfrentando platos acumulados de la semana, mugre en el living y sarro en el baño con exceso de lavandina que le provoca alucinaciones.
Después, describe salidas a farmacia por 2x1, donde su novia compra compulsivamente tangas, shampoos, cremas y toallitas con tampones, convirtiendo el baño en un museo de productos femeninos.
Concluye bromeando sobre prestobarba extra para emergencias y agradece la invitación.