Mario Robela y Guillermo Escolar desarrepintieron sus declaraciones en la causa cuadernos alegando coacción psicológica por parte del juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli, quienes los presionaron mientras estaban privados de libertad para que imputaran falsamente a Ernesto Clarens.
En la audiencia del jueves, Robela contradijo su indagatoria del 1 de marzo de 2019, negando haber entregado dinero personal o por terceros a Clarens y explicando que se vio obligado a reconocer hechos inexistentes bajo amenaza implícita a su libertad. Escolar relató un show intimidatorio con el imputado Dragonetti esposado y custodiado por gendarmes frente a los que esperaban declarar, lo que generó un ambiente de presión para que todos declararan lo que querían oír.
Ambos empresarios afirmaron que inventaron historias de pagos para evitar la detención, y después ratificaron la verdad ante escribano. El conductor destacó que medios oficialistas ya no cubren estos testimonios, mientras la fiscal Fabiana León rechaza darles acogida, y se avecinan más declaraciones en audiencias de martes y jueves.