Estados Unidos sumó el portaaviones USS George Bush a su despliegue naval en Medio Oriente, elevando a tres el número de buques en la región ante tensiones con Irán. El navío refuerza el cerco marítimo sobre puertos iraníes y aumenta la capacidad de reacción en Golfo y Mar Rojo.
El despliegue incluye los portaaviones USS Gerald Ford y USS Abraham Lincoln, destructores con misiles y buques anfibios con más de 2000 infantes de marina. La operación sostiene el bloqueo del estrecho de Hormuz, clave para el petróleo global, bajo mando central estadounidense.
Aunque hay frágil tregua, la presencia marca disposición de EE.UU. a responder hostilidades iraníes.