Cristóbal López, accionista del grupo Indalo, declaró durante 27 minutos ante el tribunal de la causa Cuadernos y acusó a los jueces y fiscales de armar pruebas falsas para incluirlo en la investigación.
López explicó que el financista Ernesto Clarence inicialmente dijo no conocerlo, pero días después modificó su declaración para sacar del expediente a Sebastián Eskenazi del grupo Petersen, amigo de Claudio Bonadio, y meterlo a él mediante anexos inventados que nunca se respaldaron con una computadora.
El empresario detalló que Bonadio debía favores a la familia Eskenazi por préstamos a su hijo en una denuncia anterior, lo que obligaba al juez a recusarse si Eskenazi permanecía imputado. López calificó la causa como falsa desde su inicio, con empresarios declarando bajo coacción.
El panel del programa resaltó fotos y notas periodísticas que confirman la amistad entre Bonadio y Eskenazi, y criticó la continuidad de Carlos Stornelli como fiscal pese al armado.