Un informe de la ONU para la Alimentación y Agricultura y la Organización Meteorológica Mundial advierte que el calor extremo pone al borde del colapso los sistemas alimentarios globales.
En regiones de Asia, África y América Latina, agricultores no podrán trabajar hasta 250 días al año por temperaturas altas. Afecta producción de maíz y trigo con caídas del 10% sobre 30°C, debilita ganado desde 25°C y causa mortalidad masiva de peces por olas de calor oceánicas.
El aumento de 1.5°C intensificará pérdidas, comprometiendo estabilidad alimentaria para más de mil millones de personas.