Los bomberos trabajaron intensamente para apagar las llamas que se produjeron en varios apartamentos residenciales de la ciudad de Dnipro, en Ucrania, tras un ataque con drones rusos durante la noche que dejó al menos tres personas muertas y diez heridas, incluyendo dos niños.
El servicio de emergencia reportó daños en múltiples edificios, inmuebles y vehículos debido a la ofensiva rusa. La situación generó un gran despliegue para controlar el fuego y asistir a los afectados.