Los alquileres consumen casi el 70% de los sueldos en Argentina, forzando a jóvenes a regresar a casas parentales y agravando la crisis habitacional en un contexto de inflación y falta de créditos accesibles.
El panel discute la derogada ley de alquileres, considerada nefasta por algunos por reducir oferta, mientras otros destacan que ahora los propietarios imponen aumentos trimestrales por IPC del 420% desde Milei, equivalentes a 10% en dólares anual. La oferta aumentó pero los precios siguen inalcanzables, con inquilinos saltando comidas para pagar.
Ejemplos personales ilustran la situación: familias con dos trabajos solo cubren comida básica como arroz y polenta, renunciando a carne. Propietarios enfrentan costos fijos que obligan a alquilar pese a todo, pero el debate subraya la falta de empatía de funcionarios como Adorni que compran propiedades en medio de esta realidad.
La discusión vincula el problema a años de inflación galopante y políticas que no facilitan acceso a vivienda propia.