La vicepresidenta Victoria Villarruel justificó su ausencia a la misa en la Basílica de Luján por el primer aniversario de la muerte del Papa Francisco alegando presencia de la casta política, incluido el gabinete de Milei.
En el evento religioso, Manuel Adorni asistió pese al escándalo y recibió chistes sobre comulgar una hostia, mientras panelistas critican su hipocresía al haber pedido antes la renuncia del Papa. Otros presentes incluyeron a Santilli, Martí Menem y funcionarios.
Villarruel dio declaraciones separadas rechazando sentarse con la casta y priorizando recordar al Papa entre compatriotas, evitando fotos polémicas. El programa mostró imágenes de la ceremonia y tensiones internas.
Adorni enfrentó preguntas sobre su indagatoria del 29 pero evadió, en contexto de su detestación pasada por Francisco revelada en archivos.