Sin el bloqueo del primer ministro húngaro Viktor Orbán, la Unión Europea aprobó 90 mil millones de euros (más de 106 mil millones de dólares) para Ucrania, usando dinero congelado de cuentas rusas y permitiendo paso de petróleo ruso por Ucrania a países OTAN.
Los fondos sostienen la resistencia ucraniana ante el avance ruso, en un circuito financiero para evitar problemas legales post-guerra, ya que EE.UU. no entrega más ayuda.