Jacob recibe una revelación divina para prosperar económicamente pese al engaño de su suegro Labán, quien separó las ovejas manchadas para evitar pagarle.
Dios le muestra en un sueño a Jacob cómo usar ramas veteadas de álamo, plátano y almendro en los bebederos durante la cópula de los animales, para que nazcan crías rayadas y así formar su rebaño propio. El pastor enfatiza que esta idea creativa del cielo sacó a Jacob de la crisis y lo hizo rico en menos de seis años.
Raquel, esposa de Jacob, roba los ídolos familiares (terafines) de su padre Labán creyendo asegurar su futuro terrenal, pero el pacto entre Jacob y Labán la deja sin herencia posible. Labán busca venganza, pero Dios lo detiene.
El sermón insta a confiar solo en Dios y no en ídolos, propiedades o humanos, pues solo Él revela diseños para salir de crisis económicas o espirituales. Invita al Congreso Internacional Familias Bendecidas del 16 al 19 de julio en Resistencia, Chaco.