Padres de alumnos de una secundaria en La Plata repudian la presencia del adolescente de 15 años que participó en el robo del auto que arrastró y mató a la nena Kim hace años. El caso conmocionó al país: el chico, que tenía 14 al momento del crimen, sigue yendo a la escuela generando temor entre compañeros y familias.
Los padres argumentan miedo por el comportamiento del joven, quien reivindica orgullosamente el hecho en lugar de arrepentirse. Panelistas debaten si excluirlo del sistema educativo lo condena a la delincuencia o si urge bajarla imputabilidad penal para menores desde 13-14 años.
Julio Jeringa propone escuelas militares para enseñar respeto, himno y disciplina a pibes de esquinas que no estudian ni respetan. Critica falta de cárceles dignas y colegios para menores, rechazando soluciones como Estados Unidos.