Un asesino inimputable de 14 años condenado por matar a Kim Gómez fue enviado por una jueza zafaroniana a la escuela 41 de Abasto, cerca del Instituto Araoz Alfaro en La Plata, donde se jactó del crimen mostrando su celular a alumnos.
Los chicos reconocieron al asesino que llegaba en patrullero y la mayoría dejó de ir a clases por miedo. Alfredo Leuco critica la decisión como incomprensible y psiquiátrica, acusando a progresistas de favorecer delincuentes sobre víctimas.
Invitan a la jueza a dar explicaciones en el programa.