Una madre identificada como Fernanda contó la dificultad para enviar a su hijo autista a la escuela tras una amenaza de tiroteo escrita en un banco. El chico intentó ingresar con mochila, pero las autoridades se lo impidieron porque la institución prohibió estos objetos por seguridad.
La mujer explicó que su hijo toma todo de forma literal y no comprende la gravedad de la situación, ya que escribió una amenaza contra una compañera instigado por otro alumno. Fernanda dejó la mochila afuera y el niño entró solo con útiles básicos, sin mostrar miedo gracias a su condición.
Este caso se enmarca en las nuevas medidas escolares que prohíben mochilas y celulares para prevenir posibles ataques, replicándose en varias instituciones afectadas por pintadas y retos virales.