En la escuela número 3 de Mataderos, los alumnos entran sin mochilas ni celulares por amenaza de tiroteo, repitiendo incidentes en la comunidad escolar.
Fernanda Buendía, madre de un chico autista de 15 años, contó que obligaron a su hijo a pintar un mensaje odiando y amenazando de muerte a una compañera el viernes pasado. El colegio la llamó para firmar un acta y sugirió consulta psiquiátrica por su discapacidad.
Las amenazas vienen desde enero en grupos de WhatsApp con incitaciones a drogas, armas y obscenidades; el chico fue sacado de dos grupos violentos y cambiado de división por un entorno hostil. Fernanda revisa diariamente la mochila de su hijo por miedo real a un arma.
Otros padres notan violencia extrema en los chicos, diferente a generaciones pasadas, en un colegio nuevo con problemas persistentes desde el año anterior en otra institución.