En el cierre del segmento, se mostró material de extorsiones del cabecilla de la red de explotación sexual, quien captaba fotos de redes sociales de víctimas vulnerables para intimidarlas con sus parejas y evitar denuncias, además de producir y difundir pornografía sin consentimiento en redes locales.
La Protex califica la causa como trata agravada con penas de 8 a 15 años, por engaño en captación y explotación, más agravantes en tres momentos de vulnerabilidad; la investigación analiza aparatos secuestrados para trazabilidad.
Las víctimas coinciden en ser mayoritariamente mayores de edad pero engañadas con promesas exclusivas internacionales; hay nuevas víctimas y la causa permanece abierta con líneas de denuncia.