Pablo Feijó declaró en tribunales que realizó una operación inmobiliaria en negro con Manuel Adorni por un departamento en Parque Chacabuco, admitiendo que invirtió 65 mil dólares en refacciones no declaradas en la escritura, donde se registró una venta por solo 230 mil dólares pese a un valor real cercano a 345 mil dólares.
Feijó explicó que acordó con Adorni recuperar ese monto "por fuera" sin intereses iniciales, como parte de su negocio de house flipping, comprando propiedades deterioradas, refaccionándolas y revendiendo. Reveló que Adorni pagó solo 30 mil dólares en efectivo y debe ahora 350 mil dólares en total, incluyendo préstamos y refacciones, por ese departamento y otro en La Plata.
El panel cuestionó la transparencia de Adorni, jefe de Gabinete y vocero presidencial que promueve la anti-casta, al realizar pagos en negro que evaden impuestos y controles bancarios. La escribana Nechevenco enfrenta dudas del Colegio de Escribanos por convalidar la subfacturación, y no se hallaron movimientos bancarios que respalden los pagos de Adorni.
Martín Rodríguez Yebra, en entrevista, destacó que la admisión complica a Adorni políticamente al revelar opacidad en su patrimonio, sumando a investigaciones por enriquecimiento ilícito con gastos en efectivo sin respaldo. Feijó justificó no cobrar intereses por el prestigio de operar con un funcionario importante.
Se mencionaron ventas cruzadas con Hugo Morales y rol de jubiladas como madres de Feijó y su socio Miano en financiamiento sin intereses, cuestionando la legalidad ante personas políticamente expuestas como Adorni.