En hospital de niños zona norte de Rosario, Fausto de dos años ingresó con cocaína en sangre y orina; pasó fin de semana con papá, devuelto domingo rígido, llorando mucho, sin ropa ni pañales pese al frío.
Mamá notó tensión inusual en el alegre niño, discutió tenencia con padre que dijo no dejó dormir; análisis confirmaron droga, ingresado de guardia.
Es el segundo caso del fin de semana con menor de un año; Giovanna Adorni reporta desde el hospital.