Mauro Fabián Molina, un policía bonaerense de 42 años, padre de dos hijos adolescentes, fue asesinado a tiros en Isidro Casanova mientras trabajaba como custodio. Delincuentes lo atacaron para robar la recaudación de un comercio a plena luz del día.
El hecho ocurrió a las 11:40 en una zona poblada. Cámaras registraron cómo dos ladrones lo bajaron de su camioneta blanca, le dispararon a quemarropa en el pecho y glúteo, y se llevaron bolsas con dinero. Una tercera persona manejaba una camioneta gris de apoyo que limpió huellas antes de huir.
Los criminales sabían su rutina: Molina recaudaba de varios negocios, incluyendo una pollería, y se dirigía a Lomas de Zamora. No usaba chaleco antibalas. Es el tercer robo similar en la zona en tres meses. No hay detenidos.
Cristian García reportó en vivo: la víctima trabajaba en delitos federales, la camioneta no era blindada, y vecinos quedaron paralizados. Una vecina contó el pánico: tiros confundidos con motos, gente corriendo.
La inseguridad genera miedo en el barrio, donde la gente sale sin saber si vuelve.