El general Ahmad Bajiri, jefe de la Guardia Revolucionaria iraní, emerge como figura clave que frena las negociaciones para un acuerdo en Islamabad entre Estados Unidos e Irán. Según Axios, su influencia endurece posiciones y desconfía de Occidente, rechazando concesiones en un régimen no homogéneo donde coexisten negociadores y resistentes.
Para Argentina, Bajiri es relevante porque la Justicia lo señala como autor intelectual del atentado a la AMIA en 1994, que dejó 85 muertos. El fiscal Alberto Nisman lo acusó de convocar a Hezbollah desde su rol en la Fuerza Quds; pesa alerta roja de Interpol y es prófugo para el gobierno de Javier Milei.
El análisis destaca la doctrina mosaico de la Guardia, descentralizada, donde Bajiri reúne voluntades legislativas. Trump extendió plazo de tregua para resolver estos conflictos internos iraníes.