La vicepresidenta Victoria Villarruel decidió no participar en el homenaje por el primer aniversario de la muerte del Papa Francisco en la Basílica de Luján, evitando sentarse en primera fila junto a Manuel Adorni, Martín Menem y Diego Santilli, según reportes de Clarín. Llegó al lugar pero se retiró rápidamente ante rumores de que el gobierno no quería su presencia.
El panel contrasta el asesinato del policía Molina en La Matanza con la hipocresía política del acto, donde políticos de La Libertad Avanza y kirchneristas como Axel Kicillof se sientan juntos falsamente ecuménicos pese a internas feroces y ataques mutuos. El locutor denuncia que kirchneristas filetearon a Francisco cuando era Bergoglio y que La Libertad Avanza muestra comportamientos de casta con internas salvajes.
Critica errores políticos de Adorni como actitudes patoteriles, frases desafortunadas y viaje a Nueva York con su mujer, aunque minimiza el enriquecimiento ilícito. Marcelo Yadrinova, en vivo desde Luján, confirma discusión de ceremonial entre Gabinete y vicepresidenta, con oferta de silla fuera de gradas que terminó detrás del altar para evitar foto incómoda con Adorni.
Durante la misa de Monseñor Marcelo Colombo, los políticos no se dan el saludo de la paz, evidenciando cinismo. El locutor califica todo de circo, vergüenza ajena y pantomima, contrastando con el cura DJ que convocó miles con alegría genuina. Al final, otro periodista tacha a Villarruel de conventillera, patética y poco profesional por su actitud en ejercicio de presidencia.
Se acusa al gobierno de despreciar a su vicepresidenta y a Kicillof de fingir demencia ante violencia en conurbano mientras viaja a Europa.