El pastor enseñó sobre la intercesión poderosa de Moisés que salvó a Israel de la ira destructora de Dios tras adorar el becerro de oro.
Explicó que Moisés oró y ayunó 40 días en la montaña, apartando la ira divina según Salmo 106:23 y Deuteronomio 9:18, y también intercedió por su hermano Arón, salvándole la vida.
Citó ejemplos bíblicos como Daniel por babilonios, Job por sus amigos, Abraham por Lot y Sodoma, y Samuel que no se jubiló de intercesor, enfatizando que Dios busca un hombre o mujer que se ponga en la brecha para salvar naciones, familias o trabajos.
Instó a no minimizar la oración intercesora, que cambia realidades, y mencionó que Jesús y el Espíritu Santo interceden por los creyentes para que perseveren.
Invitó al Congreso Internacional Familias Bendecidas del 16 al 19 de julio en Resistencia, Chaco, con interpretación en lenguaje de señas, y exhortó a interceder por otros como Pablo recomendó.