Luis Carabati, inmigrante italiano llegado a mediados del siglo XIX, transformó la fisonomía de Catamarca con su arquitectura neoclásica italianizante. Él urbanizó la ciudad colonial desordenada, creó el anillado verde inspirado en Milán, plantó eucaliptos en las avenidas para proteger del viento y intervino en la Plaza 25 de Mayo y el Parque Adán Quiroga.
Carabati diseñó obras emblemáticas como la Catedral Basílica, la antigua Casa de Gobierno ahora Museo Carabati, la Alameda y casas particulares de gobernadores como Octaviano Navarro y Francisco Galinde. Fue consultor para gobiernos tras sismos y fundó el Centro de Socorro Mutuo para ayudar a inmigrantes italianos, donde se casó con Vitaliana Bustamante.
Marcia Luego Vergara, tátara nieta de Carabati, relató su historia familiar y profesional. Ella investigó su origen en Cantello, Italia, y publicó libros como "Luis Carabati de puño y letra" basado en un diario de memorias familiar, y "Carabati y los alarifes del siglo XIX", destacando su equipo de inmigrantes italianos como los hermanos Porta en cerámica.
Las construcciones de Carabati destacan por detalles finos en molduras, estucados y herrería, conservadas hasta hoy, cambiando la identidad de Catamarca.