Delincuentes ejecutaron a tiros al oficial de la Policía Bonaerense Mauro Fabián Molina, de 42 años, durante un robo a la recaudación de una pollería en Isidro Casanova. El agente, que realizaba adicionales privados como custodio de traslados de dinero de comercios, recibió dos disparos a corta distancia tras un forcejeo: uno para derribarlo y otro en el pecho mientras estaba en el piso, pese a identificarse y intentar defenderse.
Al menos tres ladrones en una camioneta gris bloquearon su vehículo, lo arrastraron afuera, le robaron pertenencias y bolsas con recaudación, y uno borró huellas de la manija con una bolsa azul. La secuencia quedó registrada en cámaras de seguridad a las 11:40 en pleno tránsito, mostrando coordinación: esperaron a que una mujer saliera con el dinero, atacaron cuando la puerta estaba abierta y huyeron semáforo en rojo, dejando objetos como posible arma.
El fiscal de homicidios Adrián Arriba investiga inteligencia criminal detrás del ataque, con vigilancia previa, conocimiento del blindaje de la camioneta blanca y posible auto de apoyo. Molina, de la Superintendencia de Delitos Complejos en Lanús, tenía dos hijos y hacía adicionales lejos de su zona; no trascendió botín exacto ni arqueo.
La policía desplegó operativo cerrojo, rastrea la camioneta con dominio posiblemente falso y cartel de venta, coteja cámaras del recorrido diario de Molina para detectar seguimientos. Hubo cruce con patrullero en fuga, abandonaron vehículo y cambiaron de camioneta; testigos y dueña del local aportan datos.