Una banda de cinco delincuentes asaltó a tiros a un abuelo y su nieta de cuatro años en un kiosco, apuntando directamente a la menor que quedó frente a frente con uno de ellos.
El abuelo ingresó a un almacén de barrio dejando a la nena en la vereda por segundos mientras los ladrones intentaban robarle la camioneta roja; los disparos amedrentaron pero no consumaron el robo.
Vecinos salieron alertados por las detonaciones, realizaron detención ciudadana golpeando a uno de los asaltantes y lo entregaron a la policía, mientras otros dos huyeron.