Mauro Molina, policía bonaerense de 42 años, casado y padre de dos hijos, fue ejecutado a balazos en Isidro Casanova durante robo de recaudación de avícola. Delincuentes parapetados lo bajaron de la camioneta, lo tiraron al piso y le dispararon dos veces sin chance de defenderse, llevándose el dinero, su arma y limpiando huellas.
El fiscal Adrián Arribas reconstruye que actuaron como profesionales no principiantes, con camioneta de apoyo, en solo 3-4 minutos. Ocurrió más temprano; patrullero de rutina lo halló e intentó reanimarlo en hospital, pero murió.
Investigan posible información interna de la empresa, ruta de cámaras y antecedentes de banda organizada. Se llevaron plata sin cifra confirmada aún, pero modus operandi preciso llama atención por limpieza de huellas y ejecución planificada sabiendo era policía.
Gabriel Prosperi reporta desde escena con fiscal; compañeros policiales indignados buscan rápido a los autores a cara descubierta.