Delincuentes asesinaron a quemarropa a Mauro Fabián Molina, un policía bonaerense de 42 años, padre de dos hijos adolescentes, mientras realizaba un adicional como custodio recolectando recaudación en un comercio de Isidro Casanova. El ataque ocurrió a las 11:40 de la mañana en una zona concurrida, todo captado por cámaras de seguridad.
Los ladrones, ocultos detrás de una parada de colectivos, esperaron a que una mujer entregara el dinero en la camioneta blanca del policía. Bajaron dos de una camioneta gris, lo forcejearon, le dispararon dos veces quitándole su arma reglamentaria y cargaron bolsas con recaudación antes de huir. La banda actuó con precisión, limpiando huellas y abandonando el vehículo.
El reportero Cristian García detalló que Molina trabajaba en Lanús pero era policía provincial, no usaba chaleco antibalas y el destino de la plata era Lomas de Zamora. Una vecina contó el pánico en el barrio por los disparos y la inseguridad cotidiana, aunque nadie reconoció a los delincuentes.