A un año de la muerte del Papa Francisco, Argentina realiza ceremonias emotivas como marchas de antorchas en la iglesia de Flores, su barrio natal, y homenajes en la Basílica de Luján. En San José de Flores plantan olivos por la paz, recordando gestos de Bergoglio en Plaza de Mayo.
El padre Guillerme lo evoca como padre y líder que ordenó sacerdotes y guió pasos iniciales. Se destaca su llamado a salir a la calle con el idioma de los jóvenes, combinando fe con música electrónica cristiana en eventos masivos como en Plaza de Mayo con DJ bendecido por él.
El evento de música cristiana samplea frases de Francisco como "No se metan en la cola de la historia", atrayendo miles con luces católicas y mensajes de superación. Contrasta con un Papa León más tradicional, resaltando el "lío" innovador de Francisco.