En el reality Gran Hermano, los participantes continúan el juego Te elijo o no, donde eligen a compañeros para situaciones hipotéticas reveladoras, desatando discusiones sobre robos de cigarrillos, galletitas y facturas. Emanuel inicia seleccionando a Martín y Juan para una requisa simulada, reviviendo tensiones pasadas donde registró pertenencias sin permiso y encontró galletitas en Luana. Martín defiende su acción por sospechas, mientras Brian lo acusa de no disculparse y amenaza con represalias.
El juego avanza con elecciones cargadas: Brian opta por grupos conocidos para salir de joda pero rechaza a otros por chusmerío; varios eligen a Juani para guardar secretos por su fidelidad, pero desconfían de Eduardo por usarlo en su beneficio. Emanuel es alabado por su transparencia, aunque surgen debates sobre hablar a espaldas y cambiar historias, con cruces como "¿Estás seguro?" y defensas personales sobre decisiones autónomas.
Las tensiones escalan al acusar a Luana de no admitir errores en robos de comida, negando el día del hecho pero confesando después; ella responde que lo hace cuando quiere y con quien quiere, ya que es un juego. Otros turnos incluyen rechazar a Tami por falta de afinidad, Lolo para entregar el celular por confianza, y Martín para chusmeríos por enfocarse en su estrategia. Nazareno confronta a Eduardo por su "careta" y elogia la congruencia de Emanuel.
Zuny elige a Luana para admitir equivocaciones, criticando su negación inicial en el robo, mientras Luana insiste en que solo admite con quienes quiere. El segmento cierra con confusiones en elecciones para placa, manteniendo el clima de desconfianza y revelaciones personales.