Luana, participante de Gran Hermano, es investigada por su cercanía a Yao Cabrera, condenado a cuatro años por reducción a la servidumbre y captación de menores para prostitución, según denuncia de Jorge Sonsini.
Luana admitió en la casa conocerlo y haberse tatuado su nombre por pago, minimizando las causas como allanamientos por trabajo en negro, pero el panel aclara graves hallazgos como pornografía infantil y trata.
Se debate si participantes tienen antecedentes o son denuncias pendientes, ya que entraron sin condenas penales.