Israel ocupa el sur del Líbano hasta el río Litani y advierte a los libaneses que no regresen a sus hogares en esa zona, donde mantiene presencia militar para enfrentar a Hezbollah.
Más de un millón de personas fueron desplazadas del sur libanés y unos 7000 intentan volver pese al alto el fuego, pero Israel destruyó puentes como el de Kwasmichek para impedir el paso, dejando la mayoría intransitables.
La zona está bajo observación de Naciones Unidas y forma parte del concepto de Gran Israel, que incluye los Altos del Golán tomados a Siria. Israel teme que si las negociaciones del jueves fracasan, reanude ataques como la masacre inicial con 303 muertos y más de mil heridos.