Israel y Líbano llegaron a un principio de acuerdo en Washington bajo mediación de Estados Unidos, que obliga a Netanyahu a cesar ataques tras 954 muertos en Líbano en horas.
El pacto incluye una tregua inicial, retirada israelí de la zona de amortiguación en el sur libanés, retirada de Hezbollah, y control estatal libanés de la región. Israel retiene derecho a legítima defensa si hay ataques.
Se mostró festejos en Líbano por el fin del sufrimiento desde marzo, con más de 2200 muertos. Hezbollah no participó en la negociación y reivindica su defensa, mientras Israel buscaba eliminarlos.
El acuerdo requiere supervisión internacional y se cae si una parte incumple, generando preocupación.