El secretario de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, condenó el ataque contra cascos azules en el sur de Líbano y pidió respetar el cese de hostilidades y el alto al fuego.
Hezbollah negó cualquier implicación en el incidente que mató a un soldado francés e hirió a otros tres de la misión UNIFIL mientras despejaban una carretera.
La alta representante de la UE, Dekaya Kalas, defendió la solución de dos estados para Israel y Palestina como única vía para la paz, exigiendo más protección al pueblo palestino y criticando acciones unilaterales de Israel en Líbano.