El gobierno nacional decidió instalar inhibidores de celulares en las cárceles federales para bloquear equipos usados en delitos, burlas a víctimas y actividades ilícitas como tours carcelarios o only fans.
Los celulares están prohibidos desde la gestión de Javier Milei, pero ingresan por corrupción en el Servicio Penitenciario Federal. La medida busca evitar riesgos en señales cercanas a penales como Ezeiza, Marcos Paz y General Alvear.
Se cuestiona qué hará la provincia de Buenos Aires, con más de 50.000 presos y mayoría de delitos cometidos desde adentro.