Uriel, un joven de 21 años y padre de dos niños, desapareció el sábado a la noche en Avellaneda tras enviar mensajes suicidas a su expareja Tamara, a su padre Ariel, al padre de ella Alfredo y al cuñado Dylan, advirtiendo "no se maten en buscarme", "me voy a matar" y "cuida a los nenes". Tamara contó que pelearon por infidelidades y salidas de él, y sospecha consumo de drogas este último tiempo, aunque niega violencia física.
Alfredo, padre de Tamara, relató que Uriel lo llamó el sábado a las 22 horas desesperado, pidiendo que busque a la nena en casa de la mamá de él, y que lo vio el miércoles normal, charlando en un kiosco, extrañando a su familia pese a la separación de tres meses. Dylan mostró un audio donde Uriel dice que se iba a Varela a casa de una tía, pero ella lo niega. La familia critica la inacción policial, que aplica protocolo de 48 horas, y la actitud serena de la mamá de Uriel, quien vive cerca y no parece desesperada.
En el panel, expertos urgieron intervención policial inmediata, rastreo de celular, chequeo de hospitales y cámaras, y apoyo en salud mental ante posible depresión, destacando la dificultad económica para sostener hijos con trabajos precarios como sereno. Mensajes de espectadores sugieren hackeo de Instagram y secretos de Tamara. La familia insiste en que Uriel avisó a varios pero la policía no actúa pese a la denuncia.
La búsqueda familiar recorre arroyos y hospitales sin resultados, mientras panelistas cuestionan si Uriel se victimiza para atención o está en riesgo real, pero coinciden en que debe investigarse profesionalmente sin esperar.