La familia de Leandro, un joven con distrofia muscular que depende de un respirador, no podía pagar la prepaga ni sostenerse económicamente, pero la solidaridad del público permitió cubrir todas las deudas.
Walter, el padre, trabaja sin descanso para mantener a la familia, y la angustia por la enfermedad genética de Leandro era extrema. La gente donó para pagar la obra social, servicios y deudas pendientes como hospital italiano, agua y gas.
En vivo desde la casa, la familia expresó gratitud por la ayuda que cambió su vida y les dio tranquilidad, planeando cambiar el auto de trabajo con 560 mil kilómetros.
Leandro y su familia destacaron la voluntad solidaria de la gente y agradecieron al programa por visibilizar su historia.