Eduardo Blanco, compañero de Luis Brandoni en la obra y película Parque Lezama, lo despidió en vivo desde Madrid describiéndolo como un padre artístico y un actor de profesionalidad impecable.
Blanco recordó las lecciones de Brandoni sobre la responsabilidad en el teatro, donde la gente paga por un acto de fe diario, y destacó su generosidad en escena, comparándolo con un futbolista que te tira la pelota al pie para hacer taquitos y rabonas.
El actor reflexionó que Brandoni trascendió generaciones sin ser consciente al principio, y su obra impacta incluso fuera de Argentina, como en Vientos de agua.
La entrevista se enmarcó en un amplio homenaje que incluyó clips de películas como Darse Cuenta y Esperando la carroza, la icónica frase de las tres empanadas, y un informe desde la casa en Versalles donde se filmó la película, ahora un ícono cultural con tours guiados.
Se confirmó el velatorio en la Legislatura porteña desde las 12 horas, y se repasó su carrera política como radical ferviente defensor de Alfonsín.