Luis Brandoni es velado en la Legislatura porteña desde las 12 del mediodía tras morir por un accidente doméstico: se cayó en el escritorio mientras comía con su esposa Saula Benavente, golpeándose la cabeza y sufriendo un hematoma subdural que lo internó 10 días en el Italiano de La Plata hasta desmejorar.
La familia, amigos y colegas como Georgina Barbarossa, Diego Pérez, Lombardi y Malena Solda lo despiden; el horario se extenderá hasta las 22 horas o medianoche si hay gente. Carlos Rottenberg organizó todo, recordando que Brandoni criticaba velorios cortos. Decretaron dos días de duelo en Nación y Ciudad.
En el programa, Carmen y panel lo homenajean mostrando clips de Esperando la carroza y 100 veces no debo, entrevistando a Mónica Villa (compañera en Darse cuenta) que lo describe como profesional disciplinado y de carácter fuerte, y a Guillermo Francella que lo recuerda como referente, amigo íntegro y comprometido con la Argentina, con quien trabajó en Mi gran obra maestra, Un día en el paraíso y más.
Destacan su carrera: comedia con Solita Silveira, serie con De Niro, película Parque Lezama, ideales firmes sin provecho político como diputado. Frases icónicas como "tres empanadas" y "cien veces no debo" perduran; era maestro de comediantes, activo hasta el final.
Móvil de Barbie informa público tímido pero abierto a todos; se espera más artistas. Brandoni soñaba morir trabajando, sin ser peso para familia.