El cura DJ Guilherme Soto, de 52 años, comenzó a estudiar música formalmente después de tocar informalmente para soldados en misiones en Kosovo y Afganistán.
Utiliza su consola para mezclar frases célebres del Papa Francisco con sets electrónicos, recaudando donaciones para su iglesia y ayuda a necesitados.
Este fin de semana organizó un evento en Plaza de Mayo con más de 120.000 personas, promoviendo una iglesia abierta para jóvenes.