El test de alcoholemia del conductor del accidente arrojó 0.29, valor por debajo del límite legal de 0.5 permitido en la Ciudad de Buenos Aires.
El panel rectificó la información inicial tras confirmación, aclarando que el hombre tenía menos alcohol del admisible y no excedió el máximo. Señalaron que 0.29 equivale a menos del 20% de alcohol en sangre.
Identificaron al conductor como el muchacho con la cabeza hacia abajo en las imágenes del choque en la Avenida 9 de Julio.