El periodista Robertito Funes se equivocó al interpretar el resultado de un test de alcoholemia en un accidente de colectivo, donde el conductor dio 0,29 de alcohol en sangre.
Confundió el límite permitido de 0,5 en Buenos Aires con otros valores, calculando erróneamente que era menos de lo permitido y hasta cuatro veces más, generando burlas por su falta de matemática.
El conductor manejaba con teléfono y cerveza, complicando la situación en plena 9 de Julio y Santa Fe.