El gobierno de la Provincia de Buenos Aires cancela el Plan Mesa a partir del miércoles, dejando sin caja alimentaria a casi dos millones y medio de niños que dependían de ella para comer. El programa, iniciado en pandemia para entregar comida en escuelas cuando no había clases presenciales, se corta pese a la crisis actual, según exclusiva de Crónica obtenida de un proveedor cuyo contrato hasta julio fue rescindido abruptamente.
Proveedores confirman que entregas de abril siguen vigentes pero mayo ya no, y oficializarán la medida pronto. Funcionarios argumentan que los chicos ahora comen en escuelas, pero el dinero se usará para actualizar comedores que no recibían fondos desde marzo del año pasado. Críticos advierten que muchos niños compartirán comida con hermanos o faltarán a clases por hambre.
El panel denuncia falta de sensibilidad política ante la crisis económica, con cierres de comercios, desempleo y desapariciones diarias. Se menciona que UNICEF ya alertaba el año pasado sobre un millón y medio de chicos sin cena, y padres cediendo su plato. En Capital Federal también erradicaron planes similares.
Empleados de proveedores como Tía Maruca aceptaron cobrar el 60% de salarios para mantener puestos, pero insisten en que la alimentación infantil es clave para el crecimiento y no se puede recortar.