En repetición del conflicto por gritos del exterior, Brian confronta a Pincoya por no hacerse cargo de desobedecer el protocolo al no entrar rápido, afectando la comida de todos, y por ser la segunda vez que lo hace intencionalmente.
Pincoya niega responsabilidad y acusa a otros, mientras Brian la expone por no admitir culpa y jugar con la comida, generando tensión en la casa por las sanciones aplicadas por Gran Hermano.
Participantes discuten si avisar cuando alguien no entra, enfatizando que un equipo debe funcionar unido y no buscar excusas para confrontar compañeros.