La voz de Gran Hermano impuso una sanción colectiva por desobedecer el protocolo ante gritos del exterior, donde algunos permanecieron en el jardín más de lo debido y mencionaron lo escuchado. Prohibió el uso total de gimnasios y piscinas por una semana.
Adicionalmente, redujo a la mitad el presupuesto para la compra de mañana y limitó el agua caliente a una hora diaria, dispuesta cuando la producción lo crea conveniente. Advertenció sobre más castigos si insisten en desafiar, afirmando que su abanico de sanciones es amplio.