Luciana Martínez contó que entró a Gran Hermano como Luciana después de 10 años viviendo a escondidas su identidad trans desde Santa Cruz, donde era Jorge gay, profesor y dueño de escuela de baile.
Fue liberador mostrar su realidad, aunque pensó en su mamá que no sabía. Salió después de dos semanas, trabajó en streaming con Chino Angelo y Turco Naim, desfiles, Uruguay, estudia modelaje, canto y actuación.
Emocionada recordó visita de su mamá a la casa en congelado: la aceptó diciendo "dónde está mi hija Luciana" y que nunca la soltaría.
No conoce el amor verdadero, parejas cortas. Volvería a entrar a Gran Hermano, le gusta que hablen de ella.