La Reini recorre el mercado artesanal de México dedicado al Día de los Muertos, tradición azteca que ve la muerte como paso a Mictlán y se fusionó con el catolicismo español. Muestran calaveras, ofrendas de pan de muertos y flores que guían las almas.
Admiran árboles de la vida, corazones con milagros y exvotos para pedir amor. La Reini bromea con su ex, envía mensaje de amor y busca un milagrito de amor: primero ve uno por 280 pesos, pero opta por uno modesto de 85 pesos para pelear cada siete días en vez de cada dos, con fe para reconciliarse.
Referencian la película Coco que popularizó la fiesta alegre por los difuntos, sin llantos sino con música y baile. La Reini desea ser despedida así en 50 años.