Pablo Rodríguez, decano de Odontología de la UBA y titular de la cátedra de Endodoncia, denuncia condiciones precarias: en su cátedra hay 150 docentes, 90-95 adhonorem que trabajan 10 horas semanales por pasión pese a la crisis salarial en la universidad pública.
La facultad cuenta con 1700 docentes totales, solo 200 de alto rango; el resto son auxiliares, ayudantes y jefes de trabajos prácticos que ganan entre 200 y 250 mil pesos mensuales por 10 horas semanales, insuficiente para subsistir. El personal no docente también sufre atrasos y no llega a fin de mes, aunque la gestión es eficiente con insumos y tecnología.
Estudiantes como Grace y Hernán relatan impactos: paros generan incertidumbre en clases y exámenes; pacientes no acuden por falta de plata, afectando prácticas aranceladas. En vigilia de 24 horas bajo lluvia por la ley de financiamiento universitario, atendieron a cientos con historias conmovedoras, como una chica de Lugano que esperó toda la noche empapada para extraer dientes.
Docentes de Veterinaria, Farmacia y Psicología destacan empatía social, necesidad extrema de pacientes y confianza en universidad pública pese a vulnerabilidades. Gobierno apeló a Corte tras fallo judicial que ordena pagar 2.5 billones de pesos por atrasos salariales y operativos, alegando falta de financiamiento; busca reformar la ley.