En las zonas de Rujesi y Punto Cero en Fizi, este del Congo, se intensifican los enfrentamientos entre los rebeldes del M23, apoyados por Ruanda, y el ejército congoleño respaldado por milicias locales como la FABB. Los combates buscan el control de carreteras vitales para abastecer tropas.
Vecinos de Namesha, con 2.000 desplazados recientes, temen bombas y huyen al monte. Una familia perdió dos hijos en la huida. Grupos humanitarios reportan más de 300.000 civiles desplazados desde enero por la violencia.
El comandante Hemsia de la FABB, con 500 hombres, vigila puntos estratégicos. Formada hace 30 años, la milicia aliada al gobierno combate al M23 pese a su historia de conflictos. Human Rights Watch denuncia abusos étnicos por milicias progubernamentales.
Negociaciones de paz entre Congo, Ruanda y M23 firmadas en Washington en diciembre buscan retirar tropas ruandesas, pero el terreno permanece frágil tras 30 años de conflicto.