La comunidad recitó el Credo de los Apóstoles durante la Santa Misa dominical presidida por Monseñor Jorge García Cuerva en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires.
En la oración de los fieles pidieron por la Iglesia perseguida, por el santo padre León XIV como trabajador por la paz, por los gobernantes para que promuevan justicia sin odio, por los sufrientes iluminados por Cristo resucitado y especialmente por el Papa Francisco en el primer aniversario de su muerte para que contemple la luz eterna.
Se continuó con la preparación de las ofrendas, el prefacio pascual, el canon eucarístico, el Padre Nuestro, el rito de la paz de Cristo y la comunión. Al final, agradecieron a la parroquia Nuestra Señora del Loreto y al padre Eugenio por la animación, y Monseñor García Cuerva impartió la bendición final.
El Arzobispo enfatizó que la misa ayuda a personas solas o angustiada a sentir cerca a Jesús, como los discípulos de Emaús.