El sacerdote portugués Guillermo, ex capellán militar en Kosovo y Afganistán, fusiona música electrónica con mensajes religiosos para atraer jóvenes distantes de la Iglesia, generando un éxito mundial desde la Jornada Mundial de la Juventud 2022 en Portugal con Papa Francisco y un millón y medio de asistentes.
Sergio Rubín describe el evento sorpresivo en Plaza de Mayo con miles de personas de distintas edades y condiciones económicas bailando y conectando con lo sagrado, destacando la diversidad y la cultura del encuentro promovida por Francisco, quien abrió la Iglesia a renovaciones tras 12 años de pontificado.
El momento emotivo incluyó el canto de "Solo le pido a Dios" en medio de guerras mundiales, evocando el espíritu de Francisco a un año de su fallecimiento en marzo. Esta iniciativa representa una nueva aproximación no proselitista de la Iglesia a los jóvenes mediante testimonio y apertura, similar a desafíos pasados como la peregrinación a Luján.
La celebración disruptiva mezcló fiesta cultural, música de DJ experto y homenaje al Papa, atrayendo a fans de música electrónica y fieles en una verdadera fiesta para la República Argentina.