José Sánchez, coordinador de Médicos Sin Fronteras en Sudán, describe la mayor crisis humanitaria del mundo tras tres años de guerra, con civiles atacados deliberadamente y sistema de salud colapsado. Ataques con drones a hospitales, personal sanitario, mercados y escuelas ocurren con impunidad total.
Señaló líneas rojas cruzadas como violaciones graves al derecho humanitario internacional. Sobre Emiratos Árabes Unidos como proveedor de armas a fuerzas de apoyo rápido, MSF pide presión diplomática de países influyentes para detener atrocidades en todo el país.
El sistema de salud, débil antes, ahora tiene un tercio de estructuras inoperativas, programas de vacunación interrumpidos generando brotes de sarampión, difteria y cólera. Desnutrición agravada, bloqueos burocráticos impiden ayuda, y llegan miles de heridos por violencia, torturas y 3.300 casos de violencia sexual atendidos por MSF.
Violencia sexual como arma de guerra para aterrorizar comunidades, perpetrada por hombres armados. Necesidad de apoyo psicosocial por secuelas mentales generalizadas. Bloqueos burocráticos intencionales en zonas de conflicto. MSF exige protección civil, respeto a sanitarios y acceso humanitario.